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Marketing | Publicidad Jueves, 24 de Junio de 2010

¿Revolución o evolución publicitaria?

4 comentarios

Algunos profesionales del marketing suelen tachar de revolución aquello que es a todas luces una evolución de la comunicación. Expresar el cambio con un término que implica una ruptura radical e inmediata con el pasado es incorrecto, cuando realmente la transformación se realiza sin prisa pero sin pausa.

Las revoluciones se caracterizan por altera violentamente el método establecido, provocando una lucha entre bandos que afecta a las estructuras por imposición. Mientras que la evolución supone una transición hacía un nuevo orden, el cual es adoptado voluntaria y progresivamente por las organizaciones.

Las revoluciones pueden fracasar, porque brotan con artificio. Los profesionales del marketing que se empeñan en tildar los nuevos cambios de revolución, suelen caen en una especie de demagogia al menosprecian los métodos convencionales de publicidad. Empujados por la impaciencia, proclaman que Internet es el único medio capaz de generar una comunicación de marca eficaz.

Las evoluciones siempre triunfan, porque fluyen con naturalidad. Quienes califican la variación como una evolución, postulan la necesidad de establecer una sinergia entre acciones de todo tipo. Empleando el sentido común, defienden las ventajas de los métodos convencionales en consonancia con las bondades de Internet, conscientes del gran potencial que aguarda al marketing en el nuevo medio bajo soportes móviles o estáticos.

El desarrollo tecnológico es el causante de una transformación en la sociedad que atañe directamente a las comunicaciones como medio de expresión de la personalidad. El reto es planificar adecuadamente la intervención de la marca, que debe evolucionar hacia una comunicación centrada en las personas, sirviéndose de argumentos y experiencias individuales que garantizan la confianza.

Lejos de alcanzar una revolución, Internet ha añadido individualización y conversación al discurso centrado en las masas, dando lugar una nueva pauta de comportamiento para las marcas. De ahí que la filosofía emocional, generosa y autocrítica que profesan los profesionales del medio ‘online’, penetre con más fuerza en las organizaciones a medida que decrece el analfabetismo tecnológico.

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jpinneiro

Comparto tu criterio cuando dices que: “los profesionales del marketing que se empeñan en tildar los nuevos cambios de revolución, suelen caen en una especie de demagogia al menosprecian los métodos convencionales de publicidad”, aunque admito que abrigo la hipótesis de que la diferencia entre definirlo como evolución o revolución radica en el umbral de percepción del cambio que caracteriza a los sujetos.

| Viernes, 25 de Junio de 2010 a las 15:51 pm |

Oscar Coca

Quizás, quienes emplean el término revolución viven tan inmersos en Internet, que han perdido el contacto con la realidad. Equivocadamente piensan que el cambio ya se ha producido, cuando realmente requiere de un cambio generacional para ser completo. El revolucionario no atiende a razones, dejándose llevar totalmente por la pasión. El evolucionista comparte la emoción del cambio bajo un prisma racional. Una revolución es una transformación brusca, mientras que la evolución es gradual. Gracias por tus comentarios.

| Viernes, 25 de Junio de 2010 a las 19:21 pm |

javier regueira

Creo que abres un debate interesantísimo, me encantaría charlar contigo sobre tema tomando una caña. Ojalá un día tengamos la ocasión ;) No estoy del todo de acuerdo contigo. Coincido contigo en que no se trata de una migración radical de los medios tradiconales a internet. De hecho no creo que la revolución trate sobre los medios. Opino que la revolución es el hastío del consumidor respecto a las formas de publicidad tradcionales, y el creciente poder en sus manos que altera el balance de la relación. Sinceramente, creo que pasar de un monólogo (que es como se han relacionado las marcas con sus clientes en los últimos 100 años) a un diálogo (independientemente de en qué medio se genere) sí es una revolución ya que altera los términos mismos de la relación. Un saludo.

| Jueves, 22 de Julio de 2010 a las 9:57 am |

Oscar Coca

Javier, seguro que necesitariamos más de una cerveza para conversar ;) En cuanto a la discrepancia en este punto tengo que decir que el diálogo se producía anteriormente a través de estudios de mercado y asociaciones de consumidores, por tanto ya existía un intercambio de información y valores. La evolución pasa de una comunicación a través de intermediarios a una comunicación directa, de una comunicación que va de los grandes presupuestos a los pequeños y de una transformación del ústed al tú. Una evolución de las marcas que está profundamente ligada a la tecnología no puede tacharse de revolución, porque el cambio carece de la brusquedad que la caracterizaría.

Un saludo

| Jueves, 22 de Julio de 2010 a las 11:44 am |

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