Blog
Branding | Marketing Lunes, 24 de Enero de 2011

Renovar el signo de la marca

Comenta el artículo

Tanto organizaciones como individuos requieren de un símbolo que represente su actitud ante la sociedad o frente a un segmento de mercado. La pieza clave de la imagen visual es el signo compuesto sólo por un isotipo, simplemente un logotipo o una combinación de ambos. Los cambios nunca son fáciles, pero existen una serie de razones para afrontar la transformación.

Las variaciones laborales son una ocasión para revitalizar la imagen gráfica de las personas, ya que la visión profesional y las experiencias vividas afectan la personalidad del individuo y favorece una actitud que ha de recrearse en la fotografía o el avatar de la persona.

La creación, adquisición o fusión de empresas e instituciones es un momento evidente para realizar una sustitución, ya que requiere de una representación gráfica en la que se refleja la transmisión de valores que afectan a la personalidad del ente.

La creación, la expansión o la concentración de líneas de productos y servicios resultan adecuadas para generar un nuevo desarrollo del signo visual, pues a veces algunas líneas adquieren mayor peso, influyendo en la filosofía de la compañía.

Las inclinaciones culturales que se dan en la sociedad son una oportunidad para mejorar la imagen visual porque permiten encontrar áreas de especialización, pudiendo afectan al estilo para fomentar asociaciones más concretas ligadas a la marca.

La trayectoria de personas y organizaciones, junto a su actividad y su relación con la sociedad, son aspectos que alteran la forma visual de presentar una persona, un producto, un servicio o una organización. A través de una estrategia adecuada, la conversión puede ser radical o moderada dependiendo de la visión y la experiencia que desea propiciar el emblema de la marca.

La imagen visual es la encargada de representar gráficamente a la marca, ya sea mediante una fotografía o un signo gráfico. Su importancia recae en la capacidad de transmitir formas y colores afines a los valores, que con el paso de los años debe afrontar cambios provocados por la evolución de la propia marca y las tendencias que surgen en la sociedad.

Comenta el artículo