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Conceptos | Publicidad Lunes, 5 de Abril de 2010

Creatividad es imaginación rentable

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Imaginación y creatividad. Términos conectados entre sí que con significados diferentes, se suelen atribuir a una misma facultad. Pero en el mundo de los negocios, la imaginación es sólo la chispa que pone en marcha el verdadero proceso creativo: La creatividad es emplear la imaginación para lograr la rentabilidad.

La imaginación se define como una facultad profunda para formar nuevas ideas al amparo de la fantasía. Abarca un significado tan amplio que su labor en cualquier actividad profesional, está subordinada a la consecución de los objetivos establecidos. Se trata de una parte inherente a la creatividad que puede ser canalizada para obtener un beneficio.

La creatividad es la suma del ingenio, la curiosidad y la intuición. Concebida como una capacidad extrovertida para explotar el imaginativo, es capaz de transformar los pensamientos en realidades. La inventiva permite generar nuevos conceptos, la curiosidad aporta el conocimiento y la corazonada el impulso para materializar el proyecto.

Sin imaginación no existe creatividad. No obstante, la imaginación se asemeja a un caballo desbocado instigado más por la emoción que por la razón. Un equino sin control puede ser perjudicial incluso para si mismo. La creatividad responde a la necesidad de dominar dicho caballo para guiarlo por el camino apropiado.

En el entorno de la publicidad y el marketing, la facultad creativa es fundamental para cumplir objetivos de branding. En ocasiones, el profesional se supedita a la imaginación, desplazando la finalidad planteada en el concepto a transmitir. La creatividad permite alcanzar las expectativas, desarrollando adecuadamente una acción sin perder el verdadero sentido de la campaña.

La construcción de la marca requiere de la originalidad que aporta la imaginación, pero es necesario asegurar la inversión. La creatividad es una herramienta poderosa que facilita las directrices para aprovechar las ideas, garantizando en cierta forma el retorno. El profesional creativo es mucho más que una persona imaginativa, pues requiere cualidades para forjar una realidad que justifique la inversión.

Una cita del científico Albert Einstein expresa que “la imaginación es más importante que el saber”. Un argumento sin rodeos sobre el enorme valor que encierra la imaginación, una facultad que es esteril cuando la creatividad permanece ausente. La imaginación es primordial, pero la curiosidad y la intuición son también componentes consubstanciales de la creatividad en los negocios de éxito y las campañas eficaces.

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